¿DIEGO THOMSON?

Pastor, educador y dilecto (1) escritor.

Diego Thomson es un personaje difícil de calificar. Decir que su vida fue algo sorprendente no es una exageración. En Él se encargaron los anhelos de difundir la Biblia y sus verdades, junto con la educación popular y sus beneficios, que se iban extendiendo por Europa y que por su intermedio llegaron a nuestro continente. Ha de subrayarse que la palabra continente es totalmente exacta. Fuera de las naciones centroamericanas y de Paraguay y Bolivia, recorrió todas las demás que forman el mosaico americano, entrando en contacto a la vez con las masas populares y con los grandes personajes de la política de los países nacientes, todo ello sin hablar de la pasión de sus últimos años en las que se volcó hacia la península ibérica.

En aquellos tiempos formativos de nuestras nacionalidades, no hubo personalidad de influencia tan vasta en estos aspectos y, en no pocos casos, su acción en algunos países fue francamente decisiva. En casi todas partes fue también el primer enviado de una entidad evangélica, cuidando casi siempre de distribuir la Biblia, pero también de predicar los pricipios espirituales que profesaba.

Dueño de una pluma agil y de un espíritu finamente observador, dejó un vastísimo material en cartas e informes que nos dan una rica visión de los que era el continente en los años que duró su trabajo. Si se le publicara completo, aún dejando lo que se produjera en su propio país, quizá llegaría a seicientas o setecientas páginas. De allí lo imprescindible de un proceso selectivo. Thomson es el único caso hasta donde recordemos, que puede describirnos lo que se veía desde el Cabo de Hornos hasta el alto Canadá y desde los palacios de gobierno hasta los mercados indígenas en los pueblos de la montaña.

A ello se agrega su profunda cultura, especializada en erudicion bíblica, educación, idiomas, medicina, política, arqueología y todo lo demás que sistemáticamente o empíricamente fue adquiriendo en el curso de su errante vida.

 

SÍNTESIS BIOGRÁFICA

James Thomson, fue el tercer hijo de William Thomson y su esposa Janet Burnet. Nació el 1 de Setiembre de 1788 en el puerto de Creewton al suroeste de Escocia. Su padre fue director escolar y por muchos años secretario del consistorio de una congregación evangélica. Vino a América del Sur, aún cuando los países se encontraban en un tiempo de guerras en pro de su liberación, para difundir el método lancasteriano(2), monitoral o enseñanza mutua, muy apropiado para la educación elemental y la alfabetización, -cuya idea central era la organización de los estudiantes de manera que los más avanzados actuacen como monitores. Para Él un sistema de educación centrado en la Biblia era la pieza clave para el avance de cualquier pueblo. Ya en América se hizo llamar Diego por respeto y admiración a la cultura latina. Veamos cronológicamente los viajes que realizó:

- 1818 - 1821 Buenos Aires

- 1820 - Montevideo

- 1821 - 1822 Chile

- 1822 - 1824 Perú

- 1824 - 1825 La Gran Colombia

- 1826 - 1830 Primer viaje a México

- 1831 - 1832 Venezuela

- 1833 - 1836 Las Islas del Caribe

- 1837 - Cuba

- 1838 - 1842 Canadá

- 1842 - 1844 Segundo viaje a México

- 1847 - 1849 España y lugares vecinos.

- Murió en Londres el 25 de Febrero de 1854, a los 66 años.

 

DIEGO THOMSON EN EL PERÚ

Después de una labor fructífera en Argentina y en Chile. Thomson fue llamado en 1822 por el General Jose de San Martín para instalar el mismo sistema de educación en el Perú, el lancasteriano. La invitación le había sido enviada por el entonces primer ministro, Bernardo Monteagudo. Llegó el 28 de Junio, leamos lo que escribe de su primer día en el Perú:

El día que llegué a esta ciudad, visitó a San Martín, y le entregué las cartas de presentación que había traído de Chile. Él abrió una de las cartas, y comprobando su tenor, dijo: Mr. Thomson, me alegro muchísimo de verlo y levantándose, me dió un abrazo muy afectuoso. Él no sería, me dijo, pródigo en cumplidos, pero me aseguraba su satisfacción por mi llegada; y me dijo que, de su parte, nada se me haría faltar para cumplir el objetivo que me había traído al Perú. Al día siguiente, yo estaba sentado en mi habitación, cuando se detuvo un carruaje en la puerta, mi pequeño criado entró corriendo y gritando: ¡San Martín! ¡San Martín! Enseguida, San Martín entró en la habitación acompañado por uno de sus ministros.

Yo hubiera querido hacerlo pasar a otra dependencia de la casa, más adecuada para recibirlo; pero Él dijo que la habitación estaba muy bien, y se sentó en la primera silla que encontró. Conversamos acerca de nuestras escuelas y otros temas similares durante un rato; y al despedirse me pidió que lo visitara al día siguiente por la mañana, diciendo que me presentaría al marqués de Trujillo, quien es actualmente lo que se llama el diputado supremo o el regente. Le visitó a la mañana siguiente conforme a lo convenido, y me llevó con Él y me presentó al marqués y cada uno de los ministros.

De inmediato, se tomaron medidas para que las escuelas lancasterianas se pusieran en funcionamiento. El periódico oficial, al hacer el anuncio, dice que aún no es posible calcular la revolución que va a causar en el mundo el sistema de enseñanza mutua. Por decreto publicado en la Gaceta Oficial, el 6 de Julio de 1822, se creó la primera Escuela Normal del Perú, y se nombró como su Director a Diego Thomson. La continuadora de está Escuela Normal es la actual Universidad Nacional de Educación Enríque Guzmán y Valle, La Cantuta, considerada como el Alma Mater del Magisterio Nacional. En la fecha aniversario de esta creación, se instituyó el 6 de Julio como: Día del Maestro, fecha en que la sociedad intenta reconocer la sacrificada labor del formador peruano.

Es necesario recordar que parte de la ideología democrática y liberal de los libertadores era la convicción de que la educación debía alcanzar las masas populares, así lo expresa uno de los primeros Decretos sobre materia educativa en julio de 1822: Sin la educación no hay sociedad: Los hombres que carecen de ella, pueden muy bien vivir reunidos pero sin conocer la extensión de los deberes y derechos que los ligan, en cuya reciprocidad consiste su bienestar.

El método lancasteriano, en el cual el escocés Diego Thomson era experto, fue adoptado como el método que se esperaba que todas las escuelas públicas de Perú adoptasen. Thomson estuvo el tiempo en que San Martín gobernaba el Perú, cuando Éste salió del Perú (21 de Setiembre), conforme a su promesa al formarse el Congreso, se fomó un triunvirato, que gobernó el país hasta que se diera una constitución. Fue un tiempo militar difícil. En ese tiempo le dió mucho aliento poder vender muchas Biblias. Viendo sombras para la realización de su misión, más de una vez llegó a estar a punto de dejar el país, pues según las circunstancias, su ánimo nunca había estado tan alto y nunca tan bajo. Recibió el apoyo de un destacado clérigo, relacionado con la enseñanza, del que Thomson calla su nombre.

Sin embargo, años después publicó que era José Francisco Navarrete. Alentado, multiplicó su tarea. Descubriendo interés en el estudio de su propio idioma, reunió una clase para enseñarlo y además escribió una gramática castellana y seleccionó lecturas, incluyendo trozos bíblicos , para la práctica. Todo ello fue impreso en un volumen. Las escuelas estaban progresando cuando se produjo la irrupción realista. Thomson viajó a Trujillo, donde se había establecido el gobierno peruano. Lo acompañaba un viejo amigo, sacerdote, prebendario de la catedral de Lima. Después de disuelto el senado y nombrado el congreso, regresó, como muchos que habían huído, a Lima.

En este tiempo se dedicó a traducir el Nuevo Testamento al Quechua, informando en noviembre de 1823 que tenía dos evangelios, los Hechos de los Apostoles y las dos epístolas de Pedro. El trabajo estuvo a cargo de cuatro caballeros. Los cuatro eran miembros del congreso y uno era sacerdote. El que trabajó más directamente en la versión fué un descendiente de uno de los incas, los reyes del Perú, nativo de la ciudad del Cuzco.

Sus planes fueron ambiciosos incluía la traducción de toda la Biblia y su impresión en el mismo Perú. La situación en el Perú tendía a estabilizarse Thomson recibe con satisfacción la llegada de Bolivar. Repentinamente el ejército español entró en Lima. Se aseguró por cartas al jefe español de su estadía sin dificultades, lo que fue concedido. Pero, mientras esperaba la respuesta del Virrey en Cuzco hizo planes para una escuela femenina.

Un establecimiento tal, estoy seguro, sería el medio de hacer mucho bien al país. La educación femenina, en mi opinión, es lo más necesario en todos los países y, cuando se la atienda debidamente, la renovación del mundo se logrará rápidamente. Él siguió enseñando y avisó que el Nuevo Testamento en Quechua ya estaba terminada y siendo revisada, pero las únicas imprentas estaban en el Callao, literalmente, como Él dice, bajo los cañones. Posteriomente describió que había llevado consigo el manuscrito del Nuevo Testamento en Quechua a Trujillo (cuando viajaba en dirección a Colombia), pero al comprobar la imposibilidad de imprimirlo en el Perú, lo consignó a un inglés que volvía a su patria y se ofreció para pagar los costos.

El trabajo se perdió. Las condiciones en la capital empeoraron y Thomson no tuvo otra alternativa que salir. La causa inmediata era la guerra. La otra razón era que daba por sentado que la escuela seguiría funcionado a pesar de su ausencia, pues gozaba de bastante prosperidad. Navarrete y dos maestros continuarían atendiendo el trabajo.

 

THOMSON SE DIRIGIÓ A LA GRAN COLOMBIA

La Acción de Bolivar fue ampliamente favorable a los planes de Thomson. Hizo establecer en cada capital provincial una escuela lancasteriana, desde donde se enviarían maestros a todos los pueblos cercanos. Además, determinó que dos jóvenes de cada provincia fueran mandados a estudiar a Inglaterra; diez de ellos ya habían llegado cuando Thomson informaba, incluyendo el detalle de que uno había sido monitor de su colegio en Lima. La soñada escuela para niños de distintos países fue establecida.

El sistema lancasteriano estuvo en funciones hasta después de 1850 y en gran parte debido al celo de Navarrete, que siguió escribiendo a su promotor.

 


Fuente Principal: Diego Thomson de A. Canclini. ASBA - 1987

(1) Dilección: Amor, voluntad honesta.

(2) Lancaster, tuvo una entrevista con el monarca de Francia para que expusiera su gran éxito en la enseñanza y el énfasis de Lancaster en ella fue: de aquella manera, los estudiantes podían leer la Biblia, que era usada como libro de texto.